Rodamiento de rueda o buje: ruido, síntomas y cambio
Sales a la autovía, te pones a 90 km/h y aparece un zumbido constante que la semana pasada no estaba. Subes la radio y el ruido sigue ahí debajo. El rodamiento de rueda, que muchos conductores llaman buje de rueda, es la pieza que permite que la rueda gire sobre el cubo con el mínimo rozamiento mientras soporta el peso del coche. Cuando se desgasta, la primera señal es un zumbido que crece con la velocidad y cambia al trazar una curva. Aquí ves cómo identificarlo, si es peligroso circular y cuándo conviene cambiarlo.
Si el zumbido aparece por encima de cierta velocidad y cambia al girar, conviene revisarlo pronto: localiza el taller MOTRIO más cercano y pide una revisión del tren de rodaje.
Qué es el rodamiento de rueda o buje y dónde está
El rodamiento de rueda va alojado dentro del cubo, el eje sobre el que se atornilla la rueda. En sentido estricto el buje es el cubo y el rodamiento el cojinete que lleva dentro, aunque en el taller ambos términos designan la misma avería.
Su función es doble: dejar girar la rueda con el mínimo rozamiento y transmitir a la suspensión el peso del coche y las fuerzas de las curvas. En los coches actuales va integrado en un conjunto buje-rodamiento sellado, con el anillo magnético que lee el sensor del ABS, y se sustituye entero.
Los rodamientos del coche no tienen intervalo de mantenimiento. Uno en buen estado supera los 150.000 km, pero pesan más las condiciones de uso que el kilometraje: baches, bordillos, badenes tomados rápido y la sal del invierno adelantan el desgaste.
Ruido del rodamiento de rueda: cómo identificarlo
El ruido del rodamiento de rueda es un zumbido continuo, más parecido al sonido de un avión lejano que a un golpeteo. Lo distingue que sigue la velocidad del coche y no las revoluciones del motor: si reduces una marcha y el motor sube de vueltas mientras el zumbido se mantiene igual, el origen está en el tren de rodaje.
La segunda pista está en las curvas. Al girar, el peso pasa a las ruedas exteriores y carga el rodamiento de ese lado: si el ruido aumenta al girar a la derecha, el sospechoso es el izquierdo. Un zigzag suave a velocidad constante suele bastar para confirmarlo.
Antes de dar por hecho que es el rodamiento, descarta los neumáticos. Una goma con desgaste en dientes de sierra o mal inflada produce un zumbido parecido, que apenas reacciona al volante. Comprobar la presión de los neumáticos resuelve la duda casi siempre.
Síntomas de un rodamiento de rueda dañado
El ruido llega primero, pero rara vez solo. Un rodamiento de rueda dañado da cinco señales típicas, que crecen con la holgura interna.
- Holgura en la rueda: con el coche levantado de forma segura, la rueda sujeta arriba y abajo se mueve hacia delante y hacia atrás.
- Vibración en el volante o en el piso, constante y ligada a la velocidad.
- Testigo del ABS encendido, porque el sensor integrado pierde la referencia.
- Desgaste irregular de la banda de rodadura en una sola rueda.
- Cubo caliente al tacto tras unos kilómetros, señal de rozamiento excesivo.
El desgaste anómalo de un solo neumático puede tener varias causas. Si la holgura del rodamiento es mínima, lo habitual es que venga de los ángulos de las ruedas: toca entonces revisar la alineación de ruedas.
Es peligroso circular con un rodamiento de rueda ruidoso
Un rodamiento de rueda ruidoso no deja tirado de un día para otro, pero tampoco es una avería para aplazar. Mientras solo haya zumbido el coche sigue siendo manejable, pero cuando aparece holgura en la rueda el uso debe limitarse a lo imprescindible.
Un rodamiento con holgura altera la posición de la rueda respecto al asfalto: la dirección pierde precisión, la frenada se nota menos estable y el sensor del ABS integrado puede enviar lecturas incoherentes, con el riesgo de que se desactiven el ABS y el control de estabilidad. En casos avanzados, poco frecuentes, puede agarrotarse.
La holgura en los rodamientos figura además entre los puntos que se comprueban en la ITV del coche, así que un rodamiento que ya zumba se arriesga a un defecto.
Cuándo se cambia el rodamiento: delantero y trasero
El rodamiento no se cambia por kilómetros, sino cuando aparecen ruido, holgura o vibración. Ningún kilometraje obliga a sustituirlo de forma preventiva.
El rodamiento de la rueda delantera falla más, porque el eje delantero soporta la mayor parte del peso, encaja los esfuerzos de la dirección y, en tracción delantera, transmite el par motor. El rodamiento de la rueda trasera trabaja más suave y suele formar un cubo completo. Cambiar el rodamiento de la rueda delantera afecta solo al lado averiado: a diferencia de los amortiguadores, no van por parejas.
La operación suele llevar entre una y dos horas por rueda. Los conjuntos buje-rodamiento se atornillan a la mangueta y los rodamientos a presión exigen prensa y un apriete de la tuerca del cubo al par indicado por el fabricante, valor que condiciona la vida de la pieza nueva. Si se desmontan elementos de la suspensión, conviene comprobar los ángulos de las ruedas y los neumáticos.
Revisión del tren de rodaje en los talleres MOTRIO
Los talleres Motrio revisan rodamientos, bujes y holguras de rueda durante el mantenimiento habitual y ante cualquier ruido o vibración, empezando por identificar la rueda afectada.
Motrio es una red de talleres independientes del Grupo Renault con 400 talleres en España, con recambios conformes a las especificaciones del fabricante y garantía de 3 años en piezas de repuesto y mano de obra. La revisión del tren de rodaje se integra en el mantenimiento del coche.
Si oyes un zumbido que crece con la velocidad o notas vibración en el volante, pide cita en el taller Motrio más cercano.